Todos conocemos a héroes como, Batman, Iron Man, Superman, el Hombre araña etc. Los admiramos cuando chicos y cuando grandes, pero ¿Por qué los admiramos?

 

Fácil, porque además de tener superpoderes son valientes.

 

Pero hoy, hablaremos no de un héroe, hablaremos de una heroína de carne y hueso, como tú, como tus amigos, como los que te rodean. Su nombre es Malala.

 

Imagen tomada de: www.limoncellodigital.com

 

Malala es una chica de 20 años, que desde la adolescencia tomo la decisión de ser la heroína de su propia historia, que estaba llena de violencia. Malala es musulmana y la mayor parte de su infancia y adolescencia vivió al noroeste de Pakistán.

 

Esta región gobierna el régimen taliban (una facción política-militar fundamentalista islámica) que prohíbe el derecho de la educación a las mujeres. Malala sabía cuáles eran sus derechos y la forma en la que debía luchar por ellos.

 

Para esto no necesitó, superpoderes provenientes de otros planetas, ni escudos o capas. Lo que utilizó fue su voz y la valentía que su cuerpo le exigía. Fue así como en septiembre de 2008 en un club de prensa local al cual la llevo su padre, pronunció las palabras que iniciarían tanto su persecución, como su lucha por los derechos de la mujer, “¿Cómo se atreven los talibanes a quitar mi derecho básico a la educación?” proclamó ante la prensa regional.

 

Conoce más aquí sobre el derecho a la educación

 

Desde ese entonces Malala, seguiría resistiéndose a la prohibición de los talibanes asistiendo normalmente a su escuela habitual, ese acto de levantarse todas las mañanas, alistarse y salir en busca de conocimiento era su forma de luchar por ellas y por las demás mujeres de su país. Pero en el 2012 Malala que se dirigía en bus hacia su institución educativa, sufrió un atentado con tan solo 15 años.

 

Estuvo en cuidados intensivos, pero recordó que la historia que estaba escribiendo para su país ahí no acabada. Se recupero y no dudo en seguir luchando por sus ideales. La herramienta que uso para enfrentarse al régimen no fue un láser, super fuerza, ni armaduras con capacidad para volar, fue su voz, la cual alzó más fuerte que en la primera ocasión y logró convertirse en la heroína de su propia historia.

 

Malala a los 17 años ganó el premio nobel de paz y sigue hoy en día luchando por los derechos de las mujeres.

 

Conoce más sobre Malala con este video:

 

Queremos ayudarte encontrar la forma en la que puedes reconocer cuál es ese poder que necesitas para convertirte en el héroe de tu propia historia, por eso te invitamos a que respondas en la caja de comentarios las siguientes preguntas:

 

  • ¿Qué quiero hacer?
  • ¿Qué quiero saber?
  • ¿Qué problema quiero ayudar a resolver?
  • ¿Quiénes más se beneficiarán de ese futuro que me construiré?

 

¿Estás listo para ser el héroe de tu propia historia?

Únete a esta red de valientes y coméntanos ¿Cómo te imaginas que puedes ser el héroe de tu propia historia teniendo la respuesta de las preguntas anteriores?