¿Te has preguntado realmente por el valor de las cosas?

¿Alguna vez has pensado cuántas personas, esfuerzo, tiempo y dinero (además de los recursos naturales) se han utilizado para que tengas en tu mano el dispositivo a través del cual estás leyendo esto?

 

Para que te hagas una idea, compararemos el costo de producción de los celulares que están en tendencia en el último año, es decir el Samsung Galaxy S8, y el Iphone X.

 

Como puedes ver en la gráfica el Samsung Galaxy S8 con un precio de salida de 725$ tiene un coste en materiales de 301,6$. Por otro lado, el iPhone X cuyo precio de salida se fijó en 999$ tiene un coste en materiales de 370,25$.

 

 

El coste de la producción se fija en los valores anteriores, pero el coste ambiental que estos elementos tecnológicos tienen en la naturaleza es el 70% más que el valor del coste en materiales.

 

Pero esto no solo se trata de revisar los costes de materiales, y los impactos ambientales que generan, hay que tener en cuenta el proceso de creación, diseños, producción, comercialización y distribución.

 

Además de los insumos necesarios para ello, piensa en la cantidad de personas que deben poner de su creatividad, tiempo y esfuerzo para que tú tengas este dispositivo en tus manos, ahora, ¡súmale a eso quien lo compró!

 

Si quieres aprender un poco más, aquí te enlazamos algo sobre el proceso y montaje de dos de los dispositivos más comercializados.

 

Cientos e incluso miles de personas, con lo que son, con su tiempo y habilidades, ponen su mejor esfuerzo, para que tú disfrutes lo que has disfrutado, que tengas en tu vida, las cosas que te simplifican tu rutina diaria.

 

¿Con qué frecuencia te has detenido a pensar en ello?

 

Ahora bien, ¿cuál es el ciclo de vida útil de lo que consumimos? Generalmente, como consumidores, solemos ocuparnos de elegir lo que queremos, pedirlo o comprarlo, usarlo y luego, desecharlo. Pero el ciclo real de todo lo que llegamos a usar (en el mejor de los casos usándolo, porque hay un montón de cosas que compramos y tenemos en casa, pero no llegamos a usar), ni comienza en las tiendas (on y offline), ni termina en la basura de nuestras casas.

 

El proceso comienza en la tierra desde la extracción de los materiales con los que hacemos las cosas y generalmente no terminará sino hasta mucho tiempo después de usarlo por última vez.

 

Además del impacto que causamos al planeta (depredando recursos y devolviendo desechos tóxicos a cambio de insumos), en los procesos de producción, que las empresas buscan mantener a bajo costo, los empleados son los que se llevan la peor parte, por el trato y condiciones en las que se ven obligados a trabajar y el bajo salario que perciben.

 

Puedes ver aquí The story of stuff:

 

¡Y todo eso para tener en nuestras manos productos que en promedio sólo usamos por 6 meses!

 

Hay dos estrategias que promueve nuestra sociedad de consumo para mantenernos en ese ciclo:

 

La primera es la obsolescencia programada, hay cosas que se diseñan para ser desechadas muy rápidamente (los pitillos son un buen ejemplo).

 

 

La segunda, es la obsolescencia percibida, que es cuando hacen cambios pequeños o grandes en los artículos que nos dicen que debemos tener cómo si definieran nuestro estatus. Pero estos cambios no son cambios de fondo o mejoras significativas, sólo son cambios de forma ¿te suena?… pasa todo el tiempo en la tecnología y en la moda.

 

Sabemos que el panorama no parece muy alentador. Más la buena noticia es que cada vez se habla, estudia y trabaja con más fuerza para conseguir un consumo responsable, que define Frederick Webster como “aquel que toma en consideración las consecuencias públicas que surgen del consumo privado, o aquel que se hace a conciencia para promover cambios en la sociedad”.

 

Y cómo estamos seguros de que las pequeñas acciones son las que promueven el cambio, queremos invitarte a usar las siguientes preguntas filtro para que comiences a hacer compras ¡tan inteligentes cómo tú!

 

  1. ¿Es capricho o necesidad?
  2. ¿Tengo al menos tres buenas razones que justifiquen esta compra?
  3. ¿Cuánto tiempo va a durar?
  4. ¿Qué pasa si no lo compro?
  5. ¿Puedo pedirlo prestado en lugar de comprarlo?
  6. ¿Puedo comprar uno a base de material sostenible?
  7. ¿Podré reciclarlo después de su ciclo de vida útil?

 

Estás mismas preguntas tuvo que hacerse la protagonista de la película loca por las compras. Puedes ver aquí el Trailer:

 

 

Queremos retarte a ser #ValientesSantillana antes de hacer tu próxima compra al contestar estas preguntas y luego decidir. Cuéntanos a través de nuestras redes qué descubres y cómo eres parte del consumo responsable, déjanos saberlo y ¡comparte con otros jóvenes que pueden aprender de ti!