¿Sabías que seguir la moda podría no ser “un simple capricho”?

Somos seres sociales y, por tanto, es importante para cada uno de nosotros, “encajar”, sentirnos parte del grupo y no un “bicho raro”.

 

Por eso tendemos a hacer lo que la mayoría hace. Y esto se aplica a diferentes normas sociales, como no botar basura al piso, saludar cuando entramos a un lugar, etc. Resulta que la moda y las tendencias se han convertido en una especie de norma social y es por eso por lo que algo -como una vocecita en nuestra cabeza, nos impulsa a querer estar a la moda-, incluso aunque a veces ni siquiera nos guste en realidad la tendencia actual.

 

Las empresas saben esto (lo estudian desde la psicología del consumidor) y le sacan el máximo provecho al generar sus estrategias de producción y distribución, apoyándose en increíbles y atractivas estrategias de mercadeo que te dicen todo el tiempo lo que “deberías tener” para estar a la moda, fabricando productos cuyo ciclo de utilidad está predeterminado -para que “tengas” que seguir en la cadena de “Compra, Tira y Vuelve a Comprar” (Puedes ver nuestra entrada anterior donde hablamos un poco más sobre esto)

 

Queremos invitarte ayudar a reflexionar sobre esa cara del consumo que, aunque probablemente conoces, quizá no has hecho consciente; y para hacer consumo responsable y decidir qué moda quieres seguir. Porque eres libre para ello, si así deseas hacerlo, pero no como un “pollo sin cabeza” (¿sabías que los pollos pueden seguir viviendo incluso después de que les cortan la cabeza? Conoce aquí la historia del pollo que vivió mucho tiempo sin cabeza), ni como uno de los robots de “Idiots” , permitiendo que las grandes empresas y los medios sigan aprovechando deliberadamente nuestra necesidad de pertenecer y sentirnos valiosos, atándola a sus productos y servicios, vendiéndonos la idea de que:

 

”Nunca será suficiente, y el mensaje de fondo -que nos quieren hacer creer: Nosotros, por sí mismos, nunca seremos suficiente; que necesitaremos de sus productos o servicios para ser, para encajar”

Mira aquí el video de los robots «Idiots»:

 

 

Pregúntate esto:

 

  1.    ¿Cuál es realmente mi estilo?
  2.    ¿Qué tendencias sigo y por qué lo hago, es porque realmente conectan conmigo o quizá solamente quiero “encajar”?
  3.    ¿Hay alguna tendencia que esté siguiendo qué me esté costando más de lo que puedo costear? No sólo hablando de dinero, sino que quizá me esté costando mi bienestar, mi identidad o mi tranquilidad.

Mírate éste último video:

 

 

Luego comienza a decidir qué moda deseas seguir, aquí te dejamos un par de tips que podrían ayudarte en éste proceso de seguir tendencias por decisión consciente y haciendo consumo responsable:

 

  •         Qué te genere más alegría que estrés (el proceso de elección, compra, mantenimiento y reciclaje)

o Por ejemplo, si te compras esa camisa que tanto querías, que te costó un montón, pero al final no te la pones porque es tan delicada que se dañara con nada, eso te genera más estrés que alegría.

o O cambiar de nuevo de smartphone, porque ya salió el último, el que todos tus amigos tienen, pero ni siquiera has podido (o tus papás) terminar de pagar el que aún estás usando y ¡que todavía funciona perfecto!

 

 

  •         Mantente alerta a la publicidad, pero con una mirada distinta, no te detengas a ver qué es lo que la moda o el consumo “te dictan”. Cuando te antojes de algo, detente y recuerda que siempre quieren “seducirte”, pero que tú siempre puedes ser un consumidor responsable.

o Aunque salga uno nuevo (del producto que sea), revisa si el que tienes funciona y no compres otro a menos que la mejora sea sustancial. Determina el tiempo de uso que darás a un producto y mantente fiel a ello.

o Aléjate de las promociones a menos que hayas presupuestado hacer una compra y encuentres promoción para ello. Piensa que cuando te dan 50% off, no te estás ahorrando el 50% de algo; si la compra no está programada, lo que estás haciendo realmente es gastar dinero extra.

o Evita comprar a crédito, mejor planifica, ahorra y compra.

 

 

  •         Y finalmente, recuerda que tú eres tú ¡Lo que te hace ser tú es lo que está por dentro, no lo que te pones o usas fuera!

 

o Somos seres sociales sí, pero nuestras relaciones son el lazo que deberíamos crear y mantener con las personas, no las cosas que tenemos.

 

o Si para pertenecer a determinado grupo debes pagar más de lo que tienes, te estás generando una deuda que podría dejarte en quiebra y no sólo financiera (a ti o a tus papás), sino también emocional.

 

o Y aunque suene cliché, las mejores cosas de la vida -ni siquiera son cosas, no se compran. Cómo decía Bryan Tracy, la risa es el mejor indicador de qué tan bien está una relación, así que, a trabajar por tener más risas en tus relaciones, por sus conversaciones, por los momentos que comparten y por las cosas que pueden hacer juntos.

 

Se necesita ser un #Valiente para volverse más productores de buenas relaciones que consumidores sociales. Cuéntanos las iniciativas que llevarías a cabo para cambiar tus dinámicas de consumo, a través de la caja de comentarios que encuentras en la parte de abajo. ¡Anímate a ser parte del cambio!